Divulgación de riesgos: La CNMV informa que invertir en CFDs supone un riesgo elevado. Los CFDs son un producto financiero complejo, por lo que no es recomendable para inversores minoristas. Del 74% al 89% de inversores minoristas que operan con CFDs pierden dinero. Antes de operar con productos CFDs debe considerar primero si comprende el funcionamiento de los CFDs y tiene capital suficiente para asumir el alto riesgo de perder su capital.

ACCIONES VS CFD

Autor: Francisco José Santos
Francisco José Santos
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El proceso de elección de una herramienta para la operativa es bastante complicado, a la vez que confuso, para los inversores principiantes. La falta de información clara y la numerosa publicidad de las diversas herramientas financieras de diferentes brókers (sepa cómo elegir un bróker de forex), a menudo, desorientan, y conllevan a la toma de decisiones espontáneas. El trader ignora factores tan importantes como las características particulares, la cantidad de capital disponible o la gestión del riesgo, y selecciona una herramienta, la cual, por palabras del bróker, promete un increíble beneficio con el mínimo riesgo.

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LAS ACCIONES

Uno de los más conocidos y, a menudo, mencionados instrumentos financieros, es la acción. Por definición, la acción es un título, el cual concede a su titular el derecho de propiedad de una de las fracciones de la propiedad de una sociedad anónima y el derecho a participar en la gestión de dicha sociedad. El titular de la acción no participa en el proceso del trabajo diario de la sociedad anónima, sin embargo, obtiene las ganancias en forma de dividendos, de forma proporcional a su porcentaje de participación en la sociedad. Existen 2 grandes grupos de acciones, las acciones ordinarias y las acciones preferentes.

Las acciones ordinarias otorgan a su titular el derecho a una parte de la propiedad accionarial de la compañía y el derecho a voto en asuntos corporativos, así como en la elección de la junta directiva o en el establecimiento de la política corporativa. Los propietarios de acciones ordinarias tienen derecho a recibir los dividendos ordinarios. En caso de se produzca una quiebra de la compañía, los tenedores de acciones ordinarias son los últimos en recibir compensaciones. En primer lugar la compañía amortiza sus obligaciones a los acreedores y, a continuación, efectúa los pagos a los propietarios de acciones preferentes, y en última instancia a los propietarios de acciones ordinarias. Las acciones ordinarias pueden dividirse en clases, por ejemplo, clase A y clase B, y según su clase, los tenedores de acciones ordinarias tendrán diferentes derechos de voto y obtenciones de dividendos.

Las acciones preferentes ofrecen a sus propietarios derechos y beneficios adicionales en comparación con los propietarios de acciones ordinarias, por ejemplo, derechos adicionales en la gestión de una sociedad anónima, prioridades en los pagos de dividendos, prioridades en la amortización de acciones, etc.

Antes, al tenedor de acciones se les expedían certificados en papel, los cuales acreditaban el derecho de propiedad de una determinada cantidad de acciones de una determinada empresa. En la actualidad, el derecho de propiedad de las acciones la fijan los brókeres de manera electrónica. El uso de la tecnología moderna ha permitido simplificar significativamente y reducir el costo del proceso en la negociación de las acciones, debido a que ya no hay necesidad de transferencia física de los certificados en papel al bróker para la realización de las operaciones (compara los brókeres de forex).

La introducción de métodos electrónicos en el mundo de las acciones ha hecho posible que las actuales herramientas de negociación puedan estar al alcance de un gran público. Cualquier persona que posea un capital inicial de 700 a 1500 euros puede abrir una cuenta con un bróker y comenzar a realizar operaciones de trading con las acciones. A pesar de la gran variedad de otras herramientas especulativas, las acciones son la herramienta preferida, tanto para principiantes como para inversores profesionales, debido a que es una herramienta bursátil, es decir, las operaciones llevadas a cabo mediante las acciones se realizan en las bolsas de valores, cuya actividad está estandarizada y la regulan los organismos Reguladores de forex. Por lo tanto, los medios del trader están totalmente protegidos de diversos tipos de operaciones fraudulentas que tienen lugar en los mercados extrabursátiles.

La negociación de acciones es una actividad compleja, con lo cual requiere de un trader versátil y meticulosamente preparado. Los movimientos de precios de las acciones, en gran medida, son más susceptibles a la pronosticación en comparación con otras herramientas de negociación, sin embargo, el mismo proceso del análisis resta mucha fuerza y energía, debido a que el trader debe valorar la acción no sólo desde el punto de vista del análisis técnico, sino también llevar a cabo un cuidadoso análisis fundamental. Además, la negociación de las acciones implica el uso de la archiconocida cartera, es decir, un conjunto determinado de acciones para el trader, que le permite considerablemente reducir los riesgos gracias a la diversificación de las inversiones. Por consecuencia, el trader debe analizar una considerable cantidad de acciones desde el punto de vista del análisis fundamental y técnico, para luego escoger la cartera más adecuada. Le recomendamos leer nuestro artículo 4 principios para negociar con éxito en Forex.

No obstante, el trabajo y el dinero invertido en la adecuada preparación, inevitablemente, darán sus frutos, debido a que el precio de la acción, a diferencia de los precios de otras herramientas de negociación (por ejemplo, los pares de divisas), se forma a partir de suficientes inteligibles algoritmos con un número finito de elementos, es decir, un análisis llevado a cabo correctamente permite con una alta precisión adivinar el sentido y la fuerza de la tendencia presente en el mercado. No obstante, hay que tener en cuenta que el mercado de divisas, aún realizándole un exhaustivo análisis, a menudo nos lleva a pronósticos equivocados, y en consecuencia, hacia las pérdidas del trader.

APALANCAMIENTO

Una ventaja clave de las acciones sobre las demás herramientas de negociación es el apalancamiento. Si el apalancamiento en las herramientas extrabursátiles alcanza 1:1000, el apalancamiento en el mercado de acciones no superará el valor de 1:10. Aparentemente, un gran apalancamiento es una ventaja, sin embargo, es más bien todo lo contrario. La posibilidad de usar un gran apalancamiento empuja al trader a un uso desmedido de la deuda. En esta situación, una transacción deficitaria puede, prácticamente, llegar a destruir por completo el capital del trader. Los riesgos excesivos, tarde o temprano, conducirán a una Llamada de Margen (Margin call, en inglés) con el consiguiente cierre forzoso de las posiciones por parte del bróker. La negociación de las acciones es de menor riesgo, lo que es especialmente importante para los principiantes. La restricción en el uso de créditos permite al trader quedarse con una serie de transacciones deficitarias, permanecer en el mercado de valores, y utilizando su profesionalidad, desquitar todas las perdidas y obtener un beneficio.

Otra ventaja, no menos importante, de las acciones con respecto a las herramientas extrabursátiles es la disponibilidad de toda la información necesaria para la realización de operaciones sensatas, en particular, las informaciones sobre los volúmenes de negocios. El volumen de negocios en Forex, por ejemplo, es circunstancial y no refleja la situación real. El volumen de los negocios en el mercado de las acciones es concreto y de un valor preciso, correspondiente a la situación real. Las informaciones sobre los volúmenes son muy importantes para la toma de decisiones ponderadas, y se usa en diferentes estrategias de negociación.

El principal inconveniente de las acciones es la cantidad mínima de inversión para la realización de operaciones especulativas. Más o menos un ingreso decente, que cubra la comisión, se puede obtener invirtiendo entre 700 y 1500 euros. Sin embargo, obtener ganancias a partir de los movimientos de precios de las acciones es posible con un capital más modesto con la ayuda del CFD.

CONTRATO POR DIFERENCIA (CFD)

Por definición, el CFD (Contract for difference, en inglés) o contrato por diferencia, es un acuerdo entre dos partes por el que se intercambia la diferencia del precio de un instrumento  financiero en el momento de la apertura del contrato y el precio en el momento de cierre del mismo. En otras palabras, el vendedor del contrato CFD da al comprador o recibe del comprador la diferencia entre el valor actual de un activo subyacente y su valor en un momento futuro. Por ejemplo, supongamos que el valor actual de las acciones de Microsoft es de 100 dólares. El vendedor y comprador firman un contrato CFD sobre las acciones de Microsoft. Si el precio de las acciones aumenta, por ejemplo, a 110 dólares, el comprador del contrato puede tomar ganancias, concretando en este ejemplo, él va a ganar 10$ por contrato. Por otro lado, si las acciones de Microsoft bajan hasta, por ejemplo, 90$, y el comprador decide cerrar la posición, él obtendrá una pérdida de 10$ por contrato. En el primer caso el beneficio lo obtiene el comprador, y en el segundo el vendedor.

DIFERENCIAS ENTRE LAS ACCIONES O CFD

Cuando se trabaja con los contratos CDF no se producen compras o ventas materiales de títulos, se tiene en cuenta sólo la diferencia de las actuales y futuras cotizaciones de las acciones. En este sentido, el comprador del CFD no se convierte en el propietario real de las acciones y, en consecuencia, pierde todos los privilegios del accionista, esto es, el derecho a recibir dividendos, derecho a voto y el derecho de una compensación del precio de las acciones en caso de quiebra de la sociedad anónima.

La diferencia clave entre los CFDs y las acciones, es que el CFD es un instrumento extrabursátil. Por lo tanto, al operar con los contratos CFDs no hay obligaciones y garantías por parte de los brókeres, debido a que este instrumento no está estandarizado y no se rige por los órganos de supervisión. Por otro lado, el bróker evita costosos trámites administrativos y otros gastos relacionados con la adquisición de las acciones. En este sentido, el bróker no tiene necesidad de usar un gran capital inicial, ya que la comisión de los contratos CFDs es muy baja y fácilmente recuperable en el caso de la obtención de un mínimo de beneficios.

¿ACCIONES O cfd?

Muy a menudo, se concurre a la analogía entre la negociación por contratos CDF y la negociación en el Forex. A muchos brókeres, incluso, se les permiten operar en los pares de divisas y en los CFDs desde una misma cuenta. En realidad, la forma de operar y las reglas de estos instrumentos son muy similares, sin embargo los activos subyacentes de los CFDs son las acciones, y los movimientos de precios de las acciones pueden ser predichos, a diferencia de los movimientos de los precios de los pares de divisas. Por eso, si hay que elegir entre el mercado de divisas y los CFDs, yo daré preferencia a esta última.

Si hay que elegir entre las acciones y los CFDs, y el trader dispone de un capital suficiente (Entre 700-1500 euros), en este caso, yo recomendaría operar en el mercado de acciones. Puesto que el mercado de valores tiene estrictos requisitos normativos, gracias a esto, su ganancia o perdida dependerá exclusivamente de sus decisiones o acciones, y no de la mala fe y manipulación de los intermediarios.

En el siguiente video podrá observar de una manera más ilustrativa en qué consisten y cómo se diferencian los futuros y las acciones.

En cualquier caso, en la negociación de las acciones se requiere de un trader con un importante bagaje (sobre todo a nivel de autoaprendizaje), por eso antes de empezar a operar, evalué todos los posibles riesgos y prepárese para una larga batalla en el campo financiero. Tarde o temprano el éxito llegará.

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